PRÁCTICA SOMÁTICA
Una práctica que escucha antes de pedir.
El movimiento puede convertirse en una conversación con el sistema nervioso en lugar de una exigencia que se le impone. Comenzamos con el cuerpo tal como está hoy — su energía, su ciclo, su tensión, su capacidad y su necesidad de recuperación.
Desde ahí, construimos una práctica que apoya la circulación, la fuerza, la movilidad y la regulación emocional sin pedirle al cuerpo que se anule a sí mismo. El objetivo no es el rendimiento en sí mismo, sino una sensación más estable de vitalidad que pueda sostenerse en la vida real.
El cuerpo suele responder mejor cuando se le escucha antes de empujarlo.